viernes, 11 de marzo de 2011

Ecoetiquetado: un criterio razonable al hacer la compra

Debido al cambio climático, la sostenibilidad de las actividades humanas se está convirtiendo cada vez más en uno de los criterios principales cuando elegimos actuar de una u otra forma en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, cuando elegimos comprar un coche que produce menos emisiones, cuando adquirimos un electrodoméstico de bajo consumo, o cuando hacemos el gesto de separar los envases reciclables del resto de la basura doméstica. Con ello queda en evidencia que los usuarios paulatinamente van adquiriendo una conciencia acerca del problema que nos atañe a todos.

En España surge ahora el concepto de ecoetiquetado, creado por un investigador de la Universidad de Santiago de Compostela, que indica la huella de carbono, o sea la cantidad total de emisiones que generan determinados bienes y servicios durante su “ciclo de vida”.

Mediante este sistema el consumidor, al realizar la compra, podrá comparar y escoger los productos según la cantidad de Gases de Efecto Invernadero emitidos debido a su manufacturado. De esta forma empresas y organizaciones se verán obligadas a realizar una gestión ambiental eficiente.

Para comprobar la validez del método de cálculo de la huella de carbono, se ha tomado como ejemplo el manufacturado de una conserva de mejillón de Galicia, de una determinada marca, y ha analizado la contaminación paralela que conlleva cada una de las fases de su “ciclo de vida”. El resultado es que se generan 10,7 toneladas de CO2 por tonelada de dicha conserva.

La investigación proporciona un indicador numérico, que tendremos la posibilidad de visualizar en un ecoetiqueta. La importancia de que este sistema radica en aplicarlo a una amplia variedad de bienes, cuántos más mejor, y que todos los consumidores se familiaricen con este tipo de información.